El dirigente del Partido Revolucionario Democrático, Juan Carlos Navarro, sostuvo que “la aprobación de las nefastas reformas propuestas al Código Minero sería un crìmen ecológico que causaría la destrucción de la Comarca Ngobe Bugle, la contaminación masiva de la provincia de Chiriquí y la muerte de los recursos naturales de Panamá”.
Navarro, quien es un defensor del ambiente reconocido internacionalmente, señaló que “la minería a cielo abierto acabaría con los ríos, aumentaría de manera grave la deforestación y contaminaría el aire y todo a su alrededor, por ser totalmente incompatible con el modelo económico de desarrollo sustentable de Panamá”.
“Se ha dado minería a cielo abierto en las regiones desérticas del Atacama en países secos como Chile, con consecuencias sociales y ambientales muy negativas, pero por ser Panamá un país tropical con una altísima y frágil biodiversidad, con mucha actividad lluviosa en su cordillera central, la minería a cielo abierto en nuestro istmo sería catastrófica”, enfatizó Navarro. “Es por ello que en Costa Rica se le acaba de declarar ilegal, tal como debe hacerse en nuestro país,” añadió.
El dirigente opositor dijo que “es un gran error del actual Gobierno meternos en los enredos de las minas a cielo abierto, cuando todos sabemos que aquí no hay capacidad institucional en la ANAM para fiscalizar un solo proyecto. Esto es la crónica de una muerte anunciada, por lo que hacemos responsable al Gobierno y sus mas altos funcionarios de las consecuencias catastróficas que estas imposiciones traeran para el país”.
“Los cambios propuestos al Código Minero son innecesarios y nefastos, entregarían la riqueza mineral de Panamá a otros Estados y tenemos que oponernos de manera vertical a que se den, además que fueron propuestos de la peor forma por el actual Gobierno. Aquí no se ha dado un debate nacional serio de cómo afectaría la minería el turismo y la cuenca hidrográfica del Canal, entre otros elementos fundamentales de la economía nacional”, acotó Navarro, quien solicitó al Gobierno “un año de moratoria para debatir de forma libre y democrática un tema tan grave, al final de cuyo período debe haber un Referendo para que seamos los panameños, los ciudadanos, el pueblo mismo, el que decida si quiere o no la minería a cielo abierto”.
En su comparecencia ante la Asamblea Nacional el pasado jueves, Navarro apeló a la conciencia de los Diputados oficialistas para que rechasen los cambios propuestos. “De lo contrario y de así decidirlo el pueblo panameño, nuestro primer acto de gobierno el 1ero de julio del 2014 será enviar de vuelta a la Asamblea estos cambios para su derogatoria inmediata,” advirtió.
El dirigente del PRD participó el jueves y viernes en una gira a Chiriquí y un ámplio conversatorio con los grupos y redes ambientalistas más importantes de esa provincia, a fin de actualizar sus conocimientos sobre los retos de la minería, considerada la principal amenaza actual al ecosistema y recursos de la zona, así como los retos que enfrentan en Chiriquí en materia de hidroeléctricas, la pesca con palangre y el uso de agroquímicos, entre otros. Navarro además visitó la Comarca Ngobe el viernes como parte de su recorrido permanente por la geografía nacional.
http://www.tupolitica.com/prd-panama/navarro-mineria-a-cielo-abierto-es-un-crimen-ecologico-que-destruiria-comarca-ngobe.html/
miércoles, 2 de febrero de 2011
“Quien oprime al débil, ultraja a su Creador” (Prov 14:31)
Jorge Sarsaneda
CONAPI / 250111
Hace años…
En 1979 -¡hace casi 32 años!- Don Daniel Núñez, obispo de David dijo:
“Con caras sonrientes a pesar de las lombrices y de la desnutrición, los niños juegan fuera de la casa. La señora teje una chácara multicolor, mientras un niño desnudo, de meses, gatea junto a ella. La abuela trae agua y leña junto con dos niños; el señor y dos hijos han llegado de socolar y son recibidos con alegría. Corre el viento y la tranquilidad se siente. En medio de su pobreza, hay gran cariño entre ellos, hay amor. Unos son bautizados, otros no; pero el mensaje de liberación de Jesús empieza a despertar en sus corazones. Es una escena de una casa guaimí en cualquier lugar de la Comarca del Tabasará. No lo saben, pero están amenazados”.
Ha llovido mucho desde que se escribieron estas palabras . Muchas cosas han cambiado, pero otras muchas, no.
Actualmente…
Ahora existe legalmente la Comarca llamada Ngäbe-Buglé, producto de una lucha larga y sangrienta. En ella habitan unos 110 mil indígenas de los pueblos ngäbe y buglé (como el 55% de una población 200 mil). Hay una Carta Orgánica, que recientemente cambiada por el gobierno sin el consenso de los afectados. Hay más escuelas, puestos de salud, algunas carreteras mal hechas, la presencia indígena se “siente” más en los medios, hay más indígenas en la universidad…
Sin embargo, el 95% de dicha población sigue en pobreza (un 75% en “pobreza extrema”), el 60% de ellos son llamados “analfabetas” del castellano y son tratados como parias por sus idiomas y el color de su piel. Anualmente tienen que migrar muchos de ellos para conseguir trabajos que les reditúen algo de dinero. Sin contar con los que migran a las ciudades de Panamá, David y Santiago a pasar más pobrezas y marginaciones .
Proyectos y más proyectos…
Por si fueran pocos problemas a los que se tienen que enfrentar estos pueblos, ahora se plantean proyectos y más proyectos “para el desarrollo del país”. Pero todo esto tiene una historia “detrás”, como siempre. Y, como el que olvida, se condena a repetir errores, mejor recordar:
En 1977…
Hace 33 años, el proyecto de explotación de Cerro Colorado se cernía sobre la Comarca como un águila dispuesta a agarrar su presa. Hay estudios profundos y muy claros que analizan objetivamente y denuncian el peligro de muerte en el que se encontraban y se encuentran los indígenas de toda la Comarca y las consecuencias, incluso para el país.
En ese momento se vio claro que una mina “a cielo abierto” en Cerro Colorado significaba la muerte real, ecológica y étnica de muchas comunidades. Hubo mucha solidaridad internacional y se logró que muchos se unieran para enfrentar al “monstruo”. Esto fue denunciado por múltiples grupos, especialmente el obispo Núñez (David) y luego por todos los obispos católicos del país.
¿Se logró detener esta muerte anunciada? No. Las compañías involucradas, Codemin (vuelve a la carga) y Río Tinto Zinc (de nefasta memoria) decidieron –luego de llevarse equis cantidad de oro- que no iban a explotar la mina… ¡porque el precio del cobre no era suficientemente alto! No importaron los efectos sociales, ecológicos, culturales, ni siquiera los políticos, lo que decidió fue el valor económico. Nos dieron un “respiro”, pero ahora vuelven a la carga.
Le toca a Veraguas…
“Dormido” Cerro Colorado, volvieron la vista a Veraguas, a la mina de oro en Cañazas. Ahí estuvieron diez años sacando oro y contaminando ríos, suelos y, sobre todo, personas. Se fueron y sólo nos quedó un paisaje lunar y muchos enfermos. El que quiera saber más, que se dé una vuelta por Cañazas.
¿Y los ríos?
Pero como todos estos proyectos necesitan energía posaron esta vez sus ojos “económicos” sobre los bellos, abundantes y caudalosos ríos que bañan nuestro pequeño país: el Cobre, el San Pablo, el Tabasará, el Viguí, el San Félix, el Changuinola, el Teribe y varios otros. Ya se habían aprovechado del Bayano y los hermanos kunas seguían y siguen esperando beneficios e indemnizaciones.
Los hermanos campesinos e indígenas del río Cobre llevan once años luchando para que no los desalojen. En Valle Riscó, los hermanos ngäbe han sufrido desalojos, despojos, pérdida de tierras y siembros, arrinconamiento de comunidades, destrucción de la ecología y del bosque Protector de Palo Seco. ¿Y el gobierno? Bien, gracias. Se le concedió tierra (reservada por ley) a la AES, pero a los indígenas no se les quiso reconocer sus tierras “porque era Parque Nacional” (????). Ya hay estudios sobre los caudales y posibilidades de los ríos Tabasará, Fonseca, Teribe y otros. Por esa razón no se les concede a los Naso su territorio…
Cerro Chorcha…
Con gran sigilo, como para que mucha gente no se enterara, en 2006 le fueron concedidas (¡sin estudio de impacto ambiental!) más de 24 mil hectáreas a una compañía minera para explotar un yacimiento de cobre, oro, plata y molibdeno, que está –léase bien- en medio de la Comarca Ngäbe-Buglé, la Reserva Forestal Fortuna y el Bosque Protector Palo Seco.
¿Dónde está la Anam, de qué sirven las leyes sobre Reservas y Comarcas?, más importante aún, ¿por qué no se les pregunta a los dueños de las tierras? Sí, dueños, no como dice una “doctora”: que los indios no son los dueños porque no han comprado las tierras (!!!!!!). En abril 2009, la Corte Suprema suspendió temporalmente las acciones de Dominion Minerals. Por tanto, el “machete afilado” sigue colgando sobre las cabezas de los de Chorcha y de todos nosotros.
Minería “limpia”
Es el lema “bandera” de la explotación de entonces y de la actual en Coclé-Colón (con Petaquilla Gold y Minera Panamá). Sin embargo, hay que decirlo bien claro: NO hay –entiéndase-, NO HAY minería limpia, no existe tal cosa, es una contradicción en los términos. La Cámara minera dijo hace poco que “si no fuera buena la minería, no existirían tantas minas en Chile, Perú y Brasil”.
En los países mencionados es exactamente donde hay minería sucia y envenenadora. Lo único que se puede concluir del “argumento” de la Cámara Minera es que el daño de la minería es mayor en Chile, Perú y Brasil. Sólo tenemos que vernos en el “espejo envenenado” de la mina de Cañazas, de la mina de Cerro de Pasco (Perú), de la mina de Ixtahuacán (Guatemala), de la destrucción amazónica por causa de la minería de oro, por señalar sólo unos casos.
Las últimas “jugadas”
En vista de que los precios internacionales del cobre y del oro han aumentado, nuevamente se quiere explotar Cerro Colorado y otras minas. Para esto, el gobierno actual ha dado varios pasos: Uno ha sido plantear una reforma al Código Minero (de 1963) que ha suscitado la oposición de todos los grupos ambientalistas del país. ¡Por algo será! El otro fue reformar (sin consulta y sin consenso) la Carta Orgánica de la Comarca Ngäbe-Buglé, de manera que se pueda tener más adelante la “autorización” de los congresos para las explotaciones pretendidas.
¿Qué hacer?
Ante todo, organización. Como dice un columnista: organizar la rabia. La rabia que produce el que se quiera explotar una riqueza pasando por encima de la gente, incluso matándola si es necesario. La rabia que produce que se quiera destruir el país por darle riqueza a unos pocos. La rabia que produce el que gente inocente como los niños indígenas, tengan que ver su futuro envenenado a causa de la riqueza sobre la cual viven. Esta organización se debe reflejar en grupos comunitarios, en autoridades tradicionales, en grupos solidarios, en la sociedad civil, en apoyos internacionales, en grupos pastorales…
En segundo lugar, concientización. Falta mucho todavía que decir a todo el país. Es increíble que todavía haya profesionales supuestamente bien formados (médicos, ingenieros, etc) que piensan que cultura es igual a atraso, que la tierra solo se posee por compra, que toda inversión es progreso. Nos sorprenden a cada rato las manifestaciones y justificaciones racistas de muchos panameños, que proceden de la ignorancia. Hay que trabajar por cambiar esto.
En tercer lugar, compromiso. La iglesia católica panameña ha hablado claramente: “No toda inversión es deseable. Es el caso de la minería. Ella se ha convertido, junto con la deforestación, en la mayor amenaza para la sostenibilidad ambiental en la región. En general, los países tienen leyes débiles ante la inversión extranjera y una laxa reglamentación que no garantiza que sustancias contaminantes como el cianuro, se manejen con seguridad para la salud de la población. Tampoco se han desarrollado mecanismos de consulta legítimamente reconocidos que permitan a las comunidades afectadas informarse verazmente y hacer valer sus demandas” .
En numerosos encuentros zonales y nacionales de la Iglesia Católica, obispos y agentes de pastoral (sacerdotes, religiosas, laicos comprometidos) que trabajan en las zonas comarcales del país, hemos mostrado nuestra preocupación ante lo que se plantea aquí, puesto que a la secular situación de marginación y extrema pobreza se añade ahora la amenaza creciente de despojo y expolio de sus territorios ancestrales por concesiones mineras y proyectos hidroeléctricos, en nombre del “progreso nacional”.
Muchos relatos indígenas apoyan esta lucha. Como iglesia tenemos que continuar al lado de estos pueblos aunque tengamos que pagar un alto precio. No es otra cosa la que nos exige el Evangelio de Jesucristo.
1 Ver Núñez Núñez, Daniel, El Indígena Guaymí y Cerro Colorado, Carta Pastoral, 190479. Inicio de dicha carta.
2 Hay ingente cantidad de estudios que denuncian y especifican esta situación. Sólo cito algunos:
Behmel, Ch. (1996). La Migración Ngöbe. Proyecto PAN-GTZ, Panamá. Jenkins, A. y Valderrama M., G. (2002) Estudio diagnóstico de la dimensión, naturaleza y entorno socioeconómico del trabajo infantil y de la adolescencia trabajadora en el sector del café en la provincia de Chiriquí. CIPSU, Universidad Santa María La Antigua, Panamá.
Loría B., R.; Alvarez, B; Alvarado, R.; Sáenz, R.; Partanen, T. Córdoba, L. (2008) Alcances de la gestión integral de la salud y el trabajo de recolectores de café, inmigrantes en la zona de Los Santos, Costa Rica. Periodo 2003-2008, Congreso Latinoamericano de Extensión Universitaria.
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo –PNUD- (2008) Informe Nacional de Desarrollo Humano 2007-2008.
Quintero S., B. y Hughes O., W. (2005) Migración Indígena en Panamá. Investigación, CoNaPI, Panamá.
Sarsaneda, J. (2010) La ruta de la desolación, Consultoría sobre migración ngäbe-buglé a Costa Rica.
3 Gjording, sj, C. (1982) “Cerro Colorado: Conflictos y contradicciones entre Panamá, corporaciones transnacionales y el indígena guaymí”, Foro Guaymí y Ceaspa (eds), El pueblo Guaymí y su futuro, 225-300, Panamá.
Hughes, W. (1998) Minería ¿Desarrollo o destrucción? PS-Cáritas Panama.
Vakis, R. y Lindert, K. (1999) “Pobreza de la población indígena en Panamá: Estudio basado en la información de la ENV, 1997”, Anexo 6, Banco Mundial, Panamá. Estudio sobre pobreza. Prioridades y Estrategias para la reducción de la pobreza.
Young, P. (2009) “Witnessing change in a small-scale society: A personal account”, Newsletter. Society for Applied Anthropology, 20 (3): 7-12.
4 Ver Comunicado de la Conferencia Episcopal Panameña, 130111.
5 Ver CONAPI (1992) Tierra, Autonomía, Cultura, IV Encuentro Nacional de Pastoral Indígena, Panamá.
domingo, 30 de enero de 2011
Los temores a la minería
Por James Aparicio*
Las reformas al Código Minero y el impulso que el gobierno nacional quiere darle a la explotación de la mina de cobre de Cerro Colorado abrieron un debate, que las autoridades no pueden desaprovechar.
Desde 1970 cuando la coorporación de desarrollo minero de Cerro Colorado (CODEMIN) impulsó la explotación de los yacimientos de cobres descubiertos, la minería pasaba desaparecibida.
Si bien es cierto Petaquilla ha generado discusión y debate, el proyecto avanza, a pesar de las denuncias sobre supuestas manipulaciones en el estudio de impacto ambiental y falta de medidas para impedir la deforestación y contaminación de los ríos.
La minería es tan vieja como la historia de la humanidad y la explotación de estos recursos es inevitable.
Sin embargo, es necesario incorporar al debate a todos los grupos y opiniones, porque no se trata de una venta de garaje o de lápices de colores. Todos los recursos minerales, escasos en el mundo,en particular en las sociedades industriales, son un patrimonio nacional, que no puede alquilarse o venderse, sin que representen un verdadero desarrollo para las comunidades y el resto del país.
Tanto Petaquilla, como Cerro Colorado son proyectos de minas de cielo abierto, con operaciones que son altamente contaminantes, aunque se adopten las medidas y la tecnología más reciente, para reducir el impacto en el aire, las aguas, fauna y flora.
Hace cuarenta años el precio del oro y el cobre no eran tan altos.
Hoy con el desarrollo acelerado de Corea, China e India, la necesitad de materias primas es urgente. Las naciones industriales pagarán lo que sea necesario por tener acceso a estos recursos, al costo más bajo posible.
La experiencia en todos los países donde la minería se ha desarrollado ha dejado para unos riqueza y para otros problemas.
Cualquier emprendimiento minero debe pasar por compromisos a largo plazo donde las empresas inviertan en escuelas, hospitales, centros de salud, carreteras, parques e infraestructura y beneficios concretos.
De nada sirve que los municipios reciban más impuestos, si las empresas mineras o sus grupos inversionistas no elevan la calidad de vida de las comunidades campesinas e indígenas donde están los desarrollos mineros, con porcentajes establecidos por la ley, para que se produzca un verdadero desarrollo.
La reforma al Código Minero es importante, pero no pueden aprobarse leyes mineras a la medida de unos, perjudicando a otros.
El Estado tiene que recibir mayores beneficios, los pobladores pobres deben ser impactados para que tengan mejores viviendas e ingresos razonables.
En la mayoría de los países de América, Africa y Asia donde la minería se ha hecho fuerte, la vida es paupérrima para los que residen alrededor de las minas o trabajan en ellas.
Las empresasas mineras que se jactan de las grandes ganancias que logran de los recursos naturales de otros países tienen que aumentar sus contribuciones.
Es inaceptable que antes de la mina la gente siga pobre y durante y después de la mina sigan siendo pobres y con toda clase de problemas ambientales.
Hay que recordar que en el proceso por separar los minerales, sean oro, plata o cobre se usa el cianuro.
El cianuro es veneno y contaminada las fuentes de agua. Un manejo irresponsable provoca catastrófes y graves consecuencias sobre la vida en las aguas y la salud de la gente.
El exprimer vicepresidente y excanciller Samuel Lewis Navarro propuso recientemente, la convocatoria a un referendo para definir el futuro minero, tomando en cuenta las opiniones de las empresas, grupos ecológicos y comunidades.
Varios líderes de opinión, Ongs y políticos apoyan pedirle opinión al pueblo, tras coincidir que los recursos mineros son un patrimonio de la nación.
El gobierno tiene la palabra. El pueblo escucha y espera.
*El autor es periodista, editor de HORA CERO, analista político, educador, exdirector del diario La Estrella de Panamá, excorresponsal de la Agence France Presse y exportavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá.
http://horacero.com.pa/index. php?option=com_content&view= article&id=36084
http://horacero.com.pa/index.
LA MINERÍA COMO POLÍTICA DE ANTI-DESARROLLO
Panamá: No a la Minería a Cielo Abierto
Congreso Extraordinario de FRENADESO "Al Iromi Smith", 12 de febrero de 2011.
Frenadeso | Para Kaos en la Red | 29-1-2011
FRENADESO Noticias 29 de enero de 2011.
Vea la intervención de la profesora Maribel Gordón del Equipo Técnico de FRENADESO en la Asamblea de Diputados.
LA MINERÍA COMO POLÍTICA DE ANTI-DESARROLLO
El mundo ha desarrollado patrones de consumo fundamentados en producir aquellas cosas que producen altos niveles de rentabilidad para las empresas y accionistas, patrones de consumo que son derrochadores de los recursos naturales y que han producido la devastación ambiental en el planeta, al punto de poner en riesgo la vida humana. Los efectos de las emisiones de gases de efecto invernadero sobre el cambio climático y sus efectos desastrosos sobre las cosechas y la población (inundiaciones, sequías, desertificación, etc.), son la prueba más fehaciente de ello. Estos modelos de supuesto desarrollo han producido enormes desigualdades sociales y enormes concentración de la riqueza, lo que a su vez refuerza los patrones de consumo derrochadores de los recursos naturales, debido a que solo se produce cosas para los que pueden comprar, porque son estos los que pueden generar grandes ganancias a los inversionistas.
Estos patrones de consumo depredadores del ambiente se agudizan con las explotaciones mineras, y sobre todo, con la minería de cielo abierto. Las empresas transnacionales, guiadas por el lucro, así como los gobiernos que las soportan y apoyan, desde los años ochenta se han estado trasladando a los países subdesarrollados a explotar los recursos minerales debido a que en estos países las regulaciones ambientales son menos exigentes y no existe fortalecimiento de las instituciones para enfrentar los efectos negativos que produce la minería de cielo abierto. Nuestro país, aún cuando no tiene experiencia minera de este tipo, tiene pruebas de la desidia de las empresas e inversionistas, con lo ocurrido en la Mina Remance, que aún cuando se comprobó por el MICI la contaminación de la actividad, solo después de varios años de explotación es que la mina se cierra, sin otras consecuencias para los inversionistas, quienes lucraron contaminando el área. La Mina Santa Rosa es otra prueba de ello. La empresa se declaró en banca rota y dejó a los trabajadores sin pagarles sus derechos, abandonando la mina y dejándole al Estado la responsabilidad de las eventuales contaminaciones de los desechos contaminados, el drenaje ácido y demás daños al ambiente y a las comunidades. Las capacidades de inspección por parte del MICI y de la ANAM son muy limitadas, sin contar los casos de corrupción que son susceptibles de producirse. La mina Cerro Quema fue otro ejemplo, la cual sin que se hubiera iniciado explotación los derrumbes y deslaves de tierra produjeron grande contaminación de los ríos, sin que ello hubiera significado mayores erogaciones para quienes lucraron de la concesión. La mina de oro de Petaquilla es el ejemplo más reciente y desastroso que el país tiene. Las comunidades muestran innumerables pruebas de la contaminación que se está produciendo, pero lo más grade, del enorme peligro que a mediano plazo tienen los derrames, la acumulación de desechos contaminados y la deforestación. La apropiación de tierra a campesinos y la amenaza de expulsión de comunidades enteras es otra de los efectos esperados. La mina de cobre, oro, plata y moligdenum de la transnacional INMET MINING CORPORATION y su subsidiaria MINERA PANAMÁ, en Petaquilla, Distrito de Donoso, provincia de Colón, es 240 veces más grande (tomando en cuenta la cantidad de roca que procesarán) que la mina de oro de Petaquilla, por lo que los potenciales impactos son de proporciones que no podemos imaginar siquiera, por la falta de nuestra experiencia en este tipo de minería. La propia ANAM se ha declarado imposibilitada de hacer el análisis del Estudio de Impacto Ambiental y ha tenido que contratar una empresa extranjera para hacerlo, lo cual es prueba de nuestras debilidades institucionales para lidiar con este tipo de proyectos. No ha habido en el mundo un solo proyecto de este tipo de minería de cielo abierto que no haya producido deforestación o derrames y contaminaciones a fuentes de aguas superficiales y subterráneas, pese a que cuando las empresas se van a instalar prometen el cielo y la tierra en cuanto a las medidas de seguridad.
El pasado7 de enero, un camión cargado de N ITRATO DE AMONIO, elemento utilizado para explosivos en minas, se volcó en el trayecto de la Pintada y Coclesito, cuando viajaba hacia la minas Petaquilla, contaminando el río Cascajal. Se le recomendó a las comunidades no utilizar el río por 15 días y el hecho fue guardado por las autoridades como un gran secreto. Hasta ayer, 17 días después es que se dio a conocer. Esto expresa el grave peligro de la actividad minera de cielo abierto y la incapacidad de las autoridades para tratar este tipo de problemas. Las recientes modificaciones hechas a la ley ambiental la debilitaron aún más, cuestión que manifiesta desarrollar la actividad minera con muy baja preocupación sobre sus efectos en la vida humana.
El proyecto de ley que modifica el código minero, para nada toma en cuenta estos aspectos. El supuesto implícito es que hay que desarrollar la minería a toda costa. El propio ministro de Comercio e Industrias en un programa de televisión aseguró que las modificaciones iban dirigidas a favorecer el proyecto de INMET MINING CORPORATION y MINERA PANAMA, debido a que Singapur y Corea del Sur estaban interesadas en financiar el proyecto, como gobierno. También se conoce que estos gobiernos han mostrado interés en participar en la mina de CERRO COLORADO. Es absurdo que los gobiernos guíen sus políticas económicas para beneficiar intereses privados y de otros gobiernos, como es el caso de las modificaciones al Código Minero, lo cual ha aceptado el propio ministro Roberto Henríquez, incluso, aceptando la cesión de territorio nacional a otros estados, lesionando la soberanía nacional.
Las justificaciones de los enormes ingresos que obtendrá el estado panameño debido a estas concesiones es ridícula. Primero si consideramos los daños ambientales y contaminaciones y efectos sobre las comunidades. Pero, además, la propia empresa MINERA PANAMÁ ha aceptado que por lo menos el 90% de lo que se produzca ira a parar a manos de los inversionistas privados de la empresa y el resto, una parte serán los salarios de los trabajadores y otra parte, aún más pequeña, para ingresos del estado. En los primeros 10 años de operación, MINERA PANAMA estima que le pagará al estado panameño CERO CENTAVO en concepto de impuesto sobre la renta. Podrán aumentar los pagos por concesiones mineras, para exploración y explotación, pero los montos originales son tan irrisorios, que aún cuando se aumenten los pagos en 100% y en algunos casos hasta 1000%, los cobros serían una miseria en comparación con los dineros que se quedan las empresas y los inversionistas privados, nacionales y extranjeros, y considerando los enormes efectos ambientales y sociales.
Por esta razón es que el problema de las modificaciones del Código Minero que se pretenden realizar no se pueden justificar por el aumento de los ingresos del gobierno panameño, que, repetimos, son sumas insignificantes en comparación con lo que se queda la empresa y los inversionistas privados, y ahora, otros gobiernos extranjeros. Dicho sea de paso, aquí se observa también las hipocresías de la política económica neoliberal y de quienes las impulsan. Se afirma que el estado no debe intervenir en actividades privadas, que es un mal administrador, etc., sin embargo, el gobierno panameño, con premeditación y alevosía quiere modificar el Código Minero para beneficiar la participación de gobiernos extranjeros. Esto es irónico e hipócrita. La cuestión radica en si en nuestro país debemos tener la minería de cielo abierto como una actividad esencial para el desarrollo.
POSICIÓN DE FRENADESO
La posición de FRENADESO es NO A LA MINERÍA DE CIELO ABIERTO, porque sus efectos ambientales, de contaminación, de expulsión de las comunidades, en la deforestación, en otros aspectos sociales, y ahora, en la pérdida aún más de nuestra malograda soberanía nacional, son muy superiores a los beneficios que pueden producir estos proyectos. Esta actividad no es una opción para impulsar un verdadero desarrollo de las comunidades y el desarrollo de la democracia de nuestro país, que implica el respeto a los derechos humanos y, en consecuencia, el derecho de vivir en un ambiente sano, libre de contaminación. Estos son solo proyectos para el lucro personal, el lucro privado, sin importar el daño que pueden producir. Las comunidades lo que necesitan es apoyo a proyectos agropecuarios sustentables, acceso a buenas escuelas, internados para los estudiantes, caminos de acceso para sacar su producción, apoyo en la comercialización, en el financiamiento y en asesoría técnica, para lo cual no es necesario impulsar la minería de cielo abierto. El país ha estado creciendo a tasas del 7, 8, 10 y 11 por ciento, sin necesidad de la actividad minera, y el problema ha radicado en que este crecimiento se ha concentrado en unas cuantas familias y empresas extranjeras, en detrimento de la mayoría de la población, que continúa recibiendo alimentos cada vez más caro y sus salarios son cada vez más deteriorados por el alto costo de la vida.
FRENADESO propugna por un Desarrollo Humano Sostenible, el cual, efectivamente, debe significar el mejoramiento de las condiciones de vida de la gente, al mismo tiempo que se respetan los ecosistemas de manera que no se comprometan las generaciones futuras.
Las observaciones críticas que hacemos a los proyectos mineros (cobre, oro, plata y moligdenum), se fundamentan en que éstos ponen en peligro la vida humana y compromete la existencia de las generaciones futuras.
Exigimos la suspensión de la discusión del Proyecto Ley 277 en la Asamblea Legislativa, para iniciar un amplio debate sobre este tema, a fin de permitir una real consulta a las comunidades indígenas, campesinas, ambientalistas, organizaciones sociales, población en general que permita garantizar el respeto a la vida, la preservación del ecosistema y los intereses nacionales.
FRENADESO IMPULSA UN PROYECTO DE DESARROLLO PARA LA VIDA, LIBRE DE MINERÍA DE CIELO ABIERTO
Dado en la ciudad de Panamá a los 28 días del mes de enero de 2010.
jueves, 27 de enero de 2011
Es necesario convocar un referéndum para decidir el futuro de la minería
El ex vicepresidente de la República y dirigente opositor del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Samuel Lewis Navarro, reiteró que es necesario convocar a un referéndum para decidir el futuro de la minería en Panamá, porque se trata de un patrimonio de todos los panameños.
"Las comunidades, los ecologistas, el gobierno y los empresarios inversionistas tienen que opinar, tal como se hizo en el pasado con la ampliación del Canal", manifestó Navarro a KW Continente.
Sostuvo que es un patrimonio que debemos defender y lo ideal es llevar a un referéndum nacional la decisión.
En cuanto a la situación actual del país, el opositor dijo que se siente preocupado por el aumento del desempleo, el alto costo de la vida, el deterioro de la libertad de expresión y la reducción de programas sociales para los pobres.
De acuerdo con Navarro hay un retroceso preocupante que se empieza a ver y ese no el país que los panameños quieren.
Lewis Navarro confirmó que el PRD prepara su Congreso Extraordinario, y advirtió que "los intentos del oficialismo por sabotear el Congreso fracasarán".
http://www.pa-digital.com.pa/periodico/edicion-actual/hoy-interna.php?story_id=1010078
"Las comunidades, los ecologistas, el gobierno y los empresarios inversionistas tienen que opinar, tal como se hizo en el pasado con la ampliación del Canal", manifestó Navarro a KW Continente.
Sostuvo que es un patrimonio que debemos defender y lo ideal es llevar a un referéndum nacional la decisión.
En cuanto a la situación actual del país, el opositor dijo que se siente preocupado por el aumento del desempleo, el alto costo de la vida, el deterioro de la libertad de expresión y la reducción de programas sociales para los pobres.
De acuerdo con Navarro hay un retroceso preocupante que se empieza a ver y ese no el país que los panameños quieren.
Lewis Navarro confirmó que el PRD prepara su Congreso Extraordinario, y advirtió que "los intentos del oficialismo por sabotear el Congreso fracasarán".
http://www.pa-digital.com.pa/periodico/edicion-actual/hoy-interna.php?story_id=1010078
Navarro se sumó al rechazó del Código Minero
"El modelo económico de Panamá se basa en el desarrollo sustentable en armonía con la naturaleza. En ese camino no cabe la minería a cielo abierto, ni mucho menos entregar a otro Estado la soberanía nacional, so pretexto de impulsar un desarrollo incierto", dijo Navarro, en una declaración enviada aHORA CERO.
"La minería, que es tóxica para el país, no puede ser tomada como un chantaje a cambio de construir las escuelas, las líneas de agua potable, hospitales o viviendas en las áreas más humildes del país, que igual sin minería tendría que construir el Gobierno. En vez de la comprar descabellada de los corredores por más de $1,200 millones o la construcción de una torre financiera por $300 millones, le exigimos al Gobierno que desista de la minería y use esos dineros para estas obras básicas en las comunidades indígenas y campesinas del país", añadió Navarro.
Navarro, también ambientalista, lamentó que "estas reformas se presenten de la misma manera que la Ley Chorizo que nos llevó el año pasado a la explosión social en Bocas del Toro: con la ausencia del Presidente de la República, sin el tiempo necesario para el debido debate y sin la debida consulta a la iglesia, las comunidades indígenas, los grupos ambientales y la sociedad civil".
,Navarro cuestionó que una vez aprobado el proyecto por el Consejo de Gabinete éste fue engavetado por meses, "tiempo valioso que pudo haber sido utilizado para divulgarlo, pero que se perdió por los métodos antidemocráticos y de imposición que caracterizan al actual gobierno".
Navarro se sumó a las posiciones y denuncias de los grupos ambientalistas e indígenas e contra de la minería, al tiempo que propuso que "si la idea del Gobierno es fortalecer la legislación o aumentar las multas, se debería legislar únicamente en ese sentido".
Indígenas panameños en pie de guerra contra mineras extranjeras
Indígenas panameños dicen estar en pie de guerra y listos a morir defendiendo sus recursos de las compañías mineras extranjeras, que se preparan para redoblar su actividad al amparo de un plan gubernamental para atraer inversiones, mientras ecologistas exigen al Congreso una moratoria.
"Hace 518 años nos explotaron (con la llegada de conquistadores españoles en 1.492) y nos saquearon y hoy volvemos a estar nuevamente amenazados", dijo a la AFP Pedro Rodríguez, presidente de la Comarca indígena Ngöbe-Buglé, donde se ubica Cerro Colorado que tendría 17 millones de toneladas de cobre, equivalentes al 85% de la demanda mundial prevista para 2011.
"No podemos permitir que vengan compañías extranjeras a quitarnos las tierras y los recursos que nos pertenecen", aseguró a la AFP Rogelio Moreno, presidente de la Coordinadora Nacional de Indígenas.
"Nosotros sabemos que vienen momentos difíciles, pero a la muerte no le tenemos miedo. Sabemos que vamos a tener conflictos, pero vamos a defender nuestras tierras, recursos y derechos venga quien venga", añadió Moreno.
El gobierno presentó en el Congreso, de mayoría oficialista, una propuesta de reforma a un código minero de 1963 para atraer inversión de multinacionales, principalmente de Corea del Sur, Singapur y Canadá, que ya mostraron interés por el negocio en Panamá.
Sus defensores alegan que el Estado ingresará más dinero por las concesiones mineras, aumentarán las multas por contaminación y las compañías beneficiarias invertirán en obras sociales en comunidades de extrema pobreza donde la mano del Estado a veces no llega.
La iniciativa plantea que las compañías mineras paguen al Estado un canon de entre uno y tres dólares por cada hectárea para exploración y entre 1,5 y 8 dólares por hectárea para extracción, mientras que las regalías al Estado por su producción van desde el 4 al 8%.
"Estamos aumentando regalías, cánones, tasas y multas para que las comunidades reciban mucho más de lo que están recibiendo", afirmó en una entrevista al canal Telemetro Reporta, Roberto Henríquez, ministro de Comercio e Industrias de Panamá.
"No se puede detener la minería", enfatizó Henríquez, una actividad que de una u otra forma abarca al 40% del territorio panameño según ambientalistas.
Las multas por contaminación van de 5.000 a 250.000 dólares.
"Para nosotros el proyecto (de reforma) era una necesidad urgente", dijo Zorel Morales, de Minera Panamá, perteneciente a la canadiense Inmet y que invirtió 5.000 millones de dólares para extraer oro, plata y cobre.
Grupos ambientalistas presentaron el martes un anteproyecto de ley en el Congreso para pedir una moratoria para la minería metálica a cielo abierto.
"Se está hablando del aumento de tasas sin tener en cuenta los costos ambientales que nos deja la actividad y donde las mineras han incumplido innumerables veces con la normativa ambiental", dijo Raisa Banfield, de Fundación Sostenible, a la AFP.
"Cada ciudadano cuando compra una bolsa de papas, paga un 7% de impuestos y muchas mineras van a dejar un 4%", dijo por su parte Paco Gómez Nadal, de Human Rights Everywhere, para quien Panamá "está en venta hace tiempo".
http://noticias.terra.com.pe/ calentamiento-global/ indigenas-panamenos-en-pie-de- guerra-contra-mineras- extranjeras, 8f012d20ed3cd210VgnVCM20000099 f154d0RCRD.html
"No podemos permitir que vengan compañías extranjeras a quitarnos las tierras y los recursos que nos pertenecen", aseguró a la AFP Rogelio Moreno, presidente de la Coordinadora Nacional de Indígenas.
"Nosotros sabemos que vienen momentos difíciles, pero a la muerte no le tenemos miedo. Sabemos que vamos a tener conflictos, pero vamos a defender nuestras tierras, recursos y derechos venga quien venga", añadió Moreno.
El gobierno presentó en el Congreso, de mayoría oficialista, una propuesta de reforma a un código minero de 1963 para atraer inversión de multinacionales, principalmente de Corea del Sur, Singapur y Canadá, que ya mostraron interés por el negocio en Panamá.
Sus defensores alegan que el Estado ingresará más dinero por las concesiones mineras, aumentarán las multas por contaminación y las compañías beneficiarias invertirán en obras sociales en comunidades de extrema pobreza donde la mano del Estado a veces no llega.
La iniciativa plantea que las compañías mineras paguen al Estado un canon de entre uno y tres dólares por cada hectárea para exploración y entre 1,5 y 8 dólares por hectárea para extracción, mientras que las regalías al Estado por su producción van desde el 4 al 8%.
"Estamos aumentando regalías, cánones, tasas y multas para que las comunidades reciban mucho más de lo que están recibiendo", afirmó en una entrevista al canal Telemetro Reporta, Roberto Henríquez, ministro de Comercio e Industrias de Panamá.
"No se puede detener la minería", enfatizó Henríquez, una actividad que de una u otra forma abarca al 40% del territorio panameño según ambientalistas.
Las multas por contaminación van de 5.000 a 250.000 dólares.
"Para nosotros el proyecto (de reforma) era una necesidad urgente", dijo Zorel Morales, de Minera Panamá, perteneciente a la canadiense Inmet y que invirtió 5.000 millones de dólares para extraer oro, plata y cobre.
Grupos ambientalistas presentaron el martes un anteproyecto de ley en el Congreso para pedir una moratoria para la minería metálica a cielo abierto.
"Se está hablando del aumento de tasas sin tener en cuenta los costos ambientales que nos deja la actividad y donde las mineras han incumplido innumerables veces con la normativa ambiental", dijo Raisa Banfield, de Fundación Sostenible, a la AFP.
"Cada ciudadano cuando compra una bolsa de papas, paga un 7% de impuestos y muchas mineras van a dejar un 4%", dijo por su parte Paco Gómez Nadal, de Human Rights Everywhere, para quien Panamá "está en venta hace tiempo".
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