sábado, 16 de abril de 2011

La lucha del Frente Santeño contra la Minería

No sabíamos siquiera a dónde íbamos. Mi compañero Rodney Saavedra tenía alguna idea, en esa chiva hacia Tonosí podíamos llegar a Cerro Quema, sólo teníamos los nombres apuntados en la memoria: Arturo Moreno y Secundino Jaén, pero nada más. Quizá un montón de dudas: ¿Cómo nos recibirán? ¿Estarán dispuestos a hablar con nosotros? ¿Dónde viven? Sí, tampoco sabíamos dónde vivían y eso me incomodaba mucho, porque la chiva desde Sabana Grande ya había recorrido muchos kilómetros, poco más de dos horas de carretera rodeada de potreros, imponentes montañas, cientos de cabezas de ganado brahman, hombres y mujeres caminando bajo el sol de Azuero, que parece otro sol más caliente.

Casi tres horas y todo se iba cubriendo de Corotús y Espaves viejos, gigantes, hermosos; ríos caudalosos van segmentando la tierra, llenándola de vida y es imposible mantener la tensión, porque con todo eso alrededor uno se va relajando. Mi amigo Rodney, que es conversador profesional y conocedor de la idiosincrasia de la gente de su provincia, le pregunta a una señora del puesto de adelante, dónde vive el profesor Arturo Moreno, –’tamo lejito mihijo —le dice la señora—, yo le digo cuando vamos llegando’, y la conversa se volvió un coloquio familiar. Así es en Los Santos, todo Los Santos es una familia.

Pedimos parada a orillas del Río Quema y caminamos algunos metros, llegamos a la casa del profesor Moreno, vicepresidente del Frente, que no preguntó quiénes éramos, pero nos ofreció unos pedazos de sandía dulce y fría. Hablamos largo, nos contó sobre la explotación minera en Cerro Quema y cómo el Frente Santeño Contra La Minería se ha organizado para luchar con una empresa, Minera Cerro Quema, S. A., con muchos recursos económicos, parte de ellos destinados a tratar de comprar conciencias.

‘Aquí nos han ofrecido plata para que dejemos de pelear con ellos, nos han ofrecido carros, casas, todo lo que usted pueda imaginar, pero nosotros no vamos a aceptar ni muertos, porque esta es nuestra tierra, aquí producimos comida y el oro no se come’. Nos contó que eso no es reciente y es que catorce años de lucha no se fuman en pipa, catorce años en los que cuatro gobiernos han estado en el poder, pero como de costumbre no hay mucha diferencia entre un gobierno y otro, los lobbies entre Minera Cerro Quema, S. A., y politiquetes corruptos parecen ser norma inmutable.

El profesor Moreno nos llevó hasta donde estaba el presidente del Frente Santeño, Secundino Jaén. Para nuestra sorpresa, el señor Secundino estaba trabajando en una junta de embarra para ponerle piso a una casa de la comunidad, la cortesía es tan rápida que no nos da tiempo de rechazar las sillas, nos sentamos y el señor Secundino, hombre curtido por la difícil vida campesina, empieza a hablarnos con cifras claras: ‘Más de 45000 litros de leche diarios se producen en el distrito de Tonosí en 6000 mil hectáreas, y el gobierno no ayuda en nada, pero para dar nuestras tierras en concesión minera allí si están al día. Esta vida es la única que conocemos, somos campesinos pero no somos ningunos ignorantes, sabemos que la minería va a destruir la tierra y que va a contaminar los ríos. Yo no sé qué va a hacer la gente de Chitré y La Villa, porque todos estos ríos y quebradas de por aquí van a parar al Río La Villa y de allí es que sacan el agua para consumo’.

Moreno y Jaén nos hablaron con toda sinceridad, coincidiendo en la frase ‘luchar hasta las últimas consecuencias’ contra los proyectos mineros de la región, que cabe destacar que no es solo Minera Cerro Quema, S. A. Según estadísticas del profesor Milciades Pinzón, para el año 2009 en el Ministerio de Comercio e Industrias se habían presentado solicitudes de concesión de minería metálica sobre 200 mil hectáreas de Azuero o sea el 32.5% del territorio.

Llegó el momento de partir para Rodney y para mí, es todo un pesar dejar a aquella gente tan hospitalaria y en el camino de regreso le va doliendo a uno que toda esa hermosura de la campiña nuestra pueda ser desbaratada para obtener algunos quilates de oro.

*ESTUDIANTE DE DERECHO.

quirozjoao@gmail.com 

domingo, 3 de abril de 2011

Escasez de agua: un problema que se agudiza

La escasez de agua es consecuencia de la mala distribución y accesibilidad


PANAMÁ. Los cada vez más frecuentes conflictos por los recursos hídricos son el reflejo del problema de escasez de estos bienes. Esta visión de crisis, parte desde los recientes años noventa, del creciente agotamiento del recurso versus el incremento de la demanda proyectada a futuro frente al crecimiento poblacional. 

Pero también, hay quienes proponen una visión diferente basada en la complejidad del equilibrio ambiental puesto en peligro debido a la intervención humana en el ciclo hídrico y plantean que el problema de escasez es causado por su distribución y accesibilidad y no la cantidad de agua existente. En este sentido, los conflictos observados comúnmente por falta de agua para diversos usos, dan cuenta de que, al ser comprometida para actividades que benefician a unos, alejan de su acceso a otros. 

INCOHERENCIA DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS 

El papel complaciente con iniciativas que resultan en insostenibilidad, asumido por los grupos que han administrado al Estado panameño en los últimos veinte años, no son la excepción en el concierto de países latinoamericanos, ya que las reformas legales e institucionales que supuestamente buscan la eficiente gestión de los recursos hídricos se orientan hacia un cada vez más reducido papel del Estado, empleando mecanismos de mercado a fin de proteger y promover la inversión privada, para reducir la presión sobre los presupuestos estatales de forma tal que estos reorienten el gasto público hacia otras demandas ‘políticamente más urgentes’. 

En tal sentido, el problema no es el otorgamiento per se de concesiones para usos del agua; el problema está en que se ofrezcan sin sentido de sostenibilidad ni de equidad social. Como en el caso de ríos importantísimos que nacen en tierras altas chiricanas, hay sobresaturación en sus concesiones. 

Resulta irónico que en sitios de Chiriquí, Bocas del Toro y la comarca Ngäbe-Buglé, donde se desarrollan proyectos hidroeléctricos, se encuentren comunidades enteras sin el acceso a luz eléctrica y en no pocas ocasiones sin la dotación de agua potable y el saneamiento básico. Tan irónico, como que las comunidades vecinas del lago Gatún, donde existen las plantas potabilizadoras de la Autoridad del Canal de Panamá y la distribución del IDAAN, experimenten escasez del agua por no contar con ese servicio. 

Pareciera que los diseñadores del proyecto se olvidaron de que vivía gente en estos lugares y no se contemplaron líneas de distribución hacia ellas, sino solamente hacia los centros urbanos y la periferia de ese distrito. Cabe esperar que, en situaciones como esta, la protesta pública de las comunidades sea una invitada obligada a la que después las mismas autoridades pretendan sancionar por ‘alterar el orden’. 

La Gráfica No. 1 presenta la dispersión que existe entre el número de concesiones de agua otorgadas y el número de hectáreas reforestadas. La curva de regresión revela una muy raquítica correlación entre ambos índices (esto es, una R2 de apenas 0.0151) en el período dereferencia. 

Obsérvese que hay una provincia (Chiriquí) con un exagerado número de concesiones, pero que muestra una relativamente baja superficie reforestada (punto final de la línea en la Gráfica No.1) y por lo común, el resto de las provincias muestran bajos niveles de reforestación, con independencia que se otorguen muchas o pocas concesiones (el apiñamiento de puntos hacia la izquierda de la Gráfica No.1 así lo indica) con lo cual pareciera sugerirse la inexistencia de coherencia en la política hídrica-ambiental panameña. 

EL PUEBLO NGÄBE-BUGLÉ: AMIGO DE LOS RECURSOS HÍDRICOS 

Estudios especializados del Consejo Latinoamericano de Sociología (CLACSO) sostienen que la etapa actual de aplicación de las políticas neoliberales en Latinoamérica está marcada por la intensificación de un modelo extractivo exportador (léase explotación de la minería metálica) que afecta los recursos naturales. 

Cabe advertir que, aún en el escenario que las empresas mineras metálicas apliquen prácticas de ‘responsabilidad social’, el volumen gigantesco de agua que este tipo de actividad requiere, inevitablemente introduce un conflicto con quienes hacen uso actual y a futuro de este recurso vital, en el contexto de un país pequeño como el nuestro. Téngase en cuenta que una mina metálica de tamaño un poco menor que la pretendida en Cerro Colorado, utiliza en una hora el volumen de agua que una familia campesina demora en consumir durante 20 años. Por ello, la oposición de la población ngäbe-buglé, de los campesinos de Chiriquí Oriente y el occidente de Veraguas ejerce contra la minería metálica, no se fundamenta en ‘meros caprichos conservacionistas’. 

Sin duda, frente a este tema hay mayor solvencia moral y política entre los grupos que han hecho aportes sustanciales a la preservación de los recursos naturales. 

Pero, ¿quiénes se han apropiado de los recursos boscosos poniendo en riesgo a las fuentes de agua de nuestro país? ¿Quiénes han sido amigables con el ambiente? 

Al menos geográficamente, la respuesta la ofrece la información de la Gráfica No. 2, donde es evidente que en las provincias de Coclé, Los Santos y Herrera operan los agentes sociales y económicos con las peores prácticas de manejo de la cobertura boscosa, ya que, en el período de referencia, redujeron su superficie de bosques en -18%, -22% y -17%, respectivamente. (Gráfica No.2) 

Solamente los pobladores de la comarca Ngäbe–Buglé sobresalen en la protección de sus recursos boscosos y, por ende, en la protección de sus fuentes de agua, esto es, con un porcentaje (2.6%) que muestra un aumento de su superficie cubierta por bosques. 

Un último argumento, existe información que habla de bajos niveles de deforestación dentro de las comunidades que pertenecen a la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá. Esto es, aproximadamente -0.4% (CICH, 2007), ciertamente más baja que el resto de las regiones después de la comarca ngäbe-buglé. 

Este logro en la cuenca canalera ha sido posible gracias a la presencia de muchos recursos invertidos que han estimulado ciertas prácticas socioambientales. 

Los ngäbes-buglés, empero, sin esos recursos financieros y técnicos han logrado mucho más por ser de la Cultura Abia; por tanto, amigos incondicionales de los recursos naturales. 

sábado, 19 de marzo de 2011

El Parlamento panameño deroga la polémica reforma del código minero

Panamá, 18 mar (EFE).- La Asamblea de Diputados de Panamá derogó hoy la ley de reforma del código minero, que a principios de marzo el presidente Ricardo Martinelli se comprometió a revocar tras varias semanas de protestas protagonizadas sobre todo por grupos indígenas.
La norma fue derogada mediante "un proyecto de ley de sólo dos artículos", informó a Efe una fuente del parlamento, que señaló que la iniciativa legal contó con el voto unánime de los diputados presentes en la sesión, tanto del sector gubernamental como de la oposición.
En la Asamblea también estuvieron presentes representantes de la Coordinadora Indígena y Campesina, ante quienes Martinelli se comprometió a derogar la reforma del código minero el 3 de marzo pasado en la población de San Félix, en la occidental provincia de Chiriquí y foco de las principales protestas contra la minería.
En esa ocasión, el mandatario panameño también dijo que se archivarían los procesos judiciales abiertos contra los manifestantes que fueron detenidos en los disturbios, y apoyar económicamente a quienes resultaron heridos en los enfrentamientos con la policía.
La ley que reformó el código minero fue sancionada por Martinelli el 11 de febrero y desde entonces y durante tres semanas se registraron protestas de ecologistas, sindicalistas y sectores opositores, pero sobre todo de los indígenas de la etnia Ngäbe Buglé, en cuyos territorios están los principales yacimientos.
La reforma establecía un aumento en la regalía, cánones, tasas y multas para que las comunidades y comarcas aledañas a las concesiones mineras recibieran mucho más de lo que permitía el Código de 1964, que vuelve a estar el vigente.
Los indígenas Ngobe Buglé rechazan la minería en su comarca, como la explotación de Cerro Colorado, una de las reservas de cobre mayores del mundo, por el riesgo de contaminación de los acuíferos, la deforestación y el temor a ser desplazados de sus tierras que, según ellos, conlleva la actividad minera. EFE

lunes, 14 de marzo de 2011

El dilema de "Avatar" y la lucha contra la minería en Panamá

x Olmedo Beluche


Rechazamos tajantemente la idea imperialista de la burguesía (heredada de los españoles) de ‘civilizar’ mediante el despojo y asimilación a los valores capitalistas
El movimiento popular e indígena panameño acaba de asestar la primera derrota al gobierno empresarial de Ricardo Martinelli obligándole a anunciar la derogación del Código Minero recientemente aprobado, tras un mes de movilizaciones y varios días de tranques en la carretera Interamericana, con un costo alto de lesionados y muertos. Lucha que se combinó con la defensa de las libertades democráticas pisoteadas, no sólo del derecho a la libre manifestación, sino contra las detenciones arbitrarias y la expulsión del país de dos destacados periodistas, Paco Gómez Nadal y Pilar Chato.
Derrota del Código Minero una victoria de la movilización popular
Este éxito no hubiera sido posible sin la movilización masiva del pueblo Ngabe-Buglé, víctima reiterada de las políticas públicas de todos los gobiernos en su intento por desconocer los derechos y sus autoridades legítimas, reforzada con el apoyo unánime de otros pueblos indígenas, sectores sindicales, ambientalistas, estudiantes y organizaciones populares.
La unidad se forjó en torno al repudio de un código que hipoteca la soberanía a favor de empresas extractivas aliadas a gobiernos foráneos (como Corea y Canadá) que, además, convierte una gran proporción del territorio nacional en presa fácil de un negocio que desprecia la vida y los derechos de las comunidades, y que implica la depredación de la naturaleza en función del lucro capitalista.
La embriaguez de la victoria no puede hacernos olvidar que aún no todo está dicho, que seguramente el gobierno de Martinelli intentará quitar con una mano lo que ha concedido con la otra, como hizo con la Ley Chorizo; que las concesiones mineras continúan fuera de los territorios comarcales, y que las minas de Petaquilla y Minera Panamá (Donoso, Colón) siguen funcionado con contratos leoninos y casi sin controles ambiéntales y sociales.
Más allá de la lucha contra la minería, los derechos de los pueblos originarios
Derrotada por ahora la minería en las Comarcas, hay que ir más allá para exigir el respeto a los pueblos originarios: el derecho a su tierra, a su organización política autónoma, a su autodeterminación democrática, sus tradiciones, su lengua y su cultura. Rechazamos tajantemente la idea imperialista de la burguesía panameña (heredada de la colonia española) de ‘civilizar’ mediante el despojo y asimilación a los valores capitalistas (‘aculturización’ dicen los antropólogos).
Por ello desde el Partido Alternativa Popular hemos defendido junto a nuestros pueblos originarios la exigencia de que el gobierno panameño (del PRD antes, y del CD ahora) ratifique el Convenio 169 de la OIT y hemos apoyado incondicionalmente las demandas de la Coordinadora Ngabe-Buglé .
Un debate inconcluso: ¿Qué hacer con la minería?
El ‘interregno’ de los Carnavales debe permitirnos no sólo celebrar la victoria popular, sino también para reflexionar un poco respecto a los objetivos en el largo plazo, puesto que las urgencias de la lucha y la unidad tan variopinta que se alcanzó, también dejó entrever un debate no realizado entre diversas posiciones respecto al tema minero.
¿Estamos de plano contra la minería en general? ¿Sólo contra la minería ‘a cielo abierto’, como se ha aprobado en Costa Rica? ¿Contra la minería metálica? ¿Por una consulta pública? ¿Cuál es el enemigo que combatimos, un grupo de ‘hombres perversos’ (‘los políticos’) o una clase social? ¿El problema es un modelo de explotación minero? ¿Existe un tipo de minería racional que podría ser aceptable?
El falso dilema de la película ‘Avatar’
Algunas corrientes ecologistas dejan entrever una visión del problema que, no por casualidad, es el de la película ‘Avatar’, que estuvo de moda hace un año. El dilema de Avatar es entre un modelo depredador e irrespetuoso con la naturaleza y una supuesta sociedad no tecnológica que vive en absoluta armonía con la naturaleza.
A nuestro juicio, el dilema de Avatar es falso por varios motivos:
1. Todas las sociedades humanas, al margen de su grado de desarrollo tecnológico, impactan sobre el ambiente natural, por ende no existe, ni nunca ha existido una sociedad ideal que no transforme su entorno. Las diferencias son de grado en todo caso, puesto que una sociedad agrícola impacta al ambiente de una forma diferente y en mayor plazo de tiempo, que una industria extractiva ultramoderna, pero ambas modifican el entorno;
2. Esto se debe a que la característica básica de la especie humana, respecto al resto de los animales, es la combinación del razonamiento lógico con el trabajo social que ha ido humanizando al planeta, es decir, organizándolo para su beneficio, y esto no es bueno, ni malo, es un hecho objetivo. A lo que podríamos agregar que los animales también modelan el entorno, aunque lo hagan irracionalmente;
3. El dilema de Avatar evade el problema principal actual: el tipo de organización social y económica que tiene la sociedad, es decir, el sistema capitalista imperialista y la explotación irracional de la gente y la naturaleza para garantizar la esencia del sistema, la ganancia empresarial.
¿El problema es la minería o el capitalismo?
En el marco de la lucha escuchamos algunas conferencias y conversamos con ambientalistas para quienes el mal de la minería y la destrucción del ambiente se reduce a los ‘malos políticos’. La solución que proponen es una oposición a cualquier tipo de extracción minera y darle la espalda a los políticos y a la política. Salida que debe ser muy satisfactoria para los políticos burgueses (llamémoslos por su nombre completo) pues sigue dejando en sus manos los destinos del país.
A nuestro juicio en esa opinión hay un doble error: 1. La oposición absoluta contra la minería es utópica y reaccionaria, porque la sociedad tecnológica del siglo XXI no puede subsistir sin los metales, y no creo que nadie (incluidos ambientalistas) esté dispuesto a volver a ‘la edad de piedra’; 2. No ayuda a que las víctimas del actual sistema minero se organicen, políticamente, para enfrentar el sistema de explotación de clases, capitalista, que es la causa real del problema.
La minería está estructurada en función de intereses privados y exógenos
En el marco de este debate nacional Juan Jované ha escrito unas ‘Tesis sobre la Minería’ que lamentablemente han sido poco difundidas, cuyo análisis compartimos, pero cuya conclusión general requiere una acotación de nuestra parte.
Las tesis parten por establecer correctamente que el problema minero en Panamá tiene tres planos conectados: el de la soberanía nacional, el de intercambio desigual y el del impacto ambiental.
‘El elemento que le da unidad (al conjunto de esos planos)’ está dado por una realidad: todos ellos operan sobre la lógica de la producción centrada en beneficios privados. Esta lógica, debemos recordar, está dada por el hecho de que su contenido específico es la valorización del capital, esto es la generación y apropiación de la ganancia. Más aún se trata de un proceso sin límites, en el que el objetivo no es la ganancia aislada, sino el apetito insaciable de ganar, el cual se logra por la búsqueda de una expansión incesante del sistema, sostenida en el proceso de la creciente acumulación’.
Efectivamente, el problema de la minería y de la industria en general es que está organizada por la sociedad capitalista para asegurar la lógica inhumana de este sistema social: el lucro creciente de una minoría, una clase explotadora que se mueve a nivel internacional que, para lograrlo no se para ante nada, ni el sufrimiento humano, ni la destrucción de la naturaleza.
Respecto de la soberanía afectado por la Ley 8, dice Jované: ‘olvida, de manera interesada por cierto, la verdadera naturaleza de los actuales Estados del sistema globalizado’, es decir, potencias imperialistas y sus transnacionales, someten al resto de los países como estados semicoloniales o dependientes para saquear sus riquezas naturales.
‘Consistente con lo anterior en el plano económico el desarrollo de la actividad de la minería en Panamá no está, desde luego, pensada en términos del desarrollo nacional’.
‘En el plano de la valorización del capital aparece claro que la producción minera en los países como Panamá constituye un mecanismo para reducir los costos y elevar, por tanto, la rentabilidad del capital transnacional’.
‘El desarrollo del capital a nivel global con su tendencia interna a la continua e ilimitada expansión, genera por su misma esencia una contradicción con la naturaleza y los servicios del ecosistema que termina produciendo una fractura metabólica’ (incapacidad de auto regenerarse de la naturaleza).
En resumen: el problema de la minería es que está estructurada para beneficio de la explotación capitalista de las trasnacionales y no de un plan de desarrollo nacional que beneficie al pueblo panameño, ni mucho menos a los pueblos originarios. Expoliación imperialista que acaba destruyendo la naturaleza. A nuestro juicio ese es el punto central del problema. En una frase, el problema es el sistema capitalista imperialista, no la minería en sí misma.
Parafraseando al Foro Social Mundial cabe preguntarse ¿’Otra minería es posible’?
En este sentido debemos matizar que coincidimos en que hay que oponerse a la minería bajo el modelo depredador capitalista actual, pero no establecer una oposición de principios (casi moral) y para todos los tiempos a cualquier forma de actividad minera. Por ello estaríamos de acuerdo con ‘veda’ o congelamiento de concesiones mineras en el conjunto del territorio nacional, mientras duren ‘estas circunstancias’, es decir un modelo de saqueo capitalista de explotación minera.
Pero justamente estamos organizados y luchamos cada día para modificar ese sistema social, tanto nacional como internacionalmente. Porque el principio guía, para los socialistas, no es la oposición a la minería, sino la lucha porque desaparezca la explotación de clase, para que la economía (la producción minera incluida) responda a los intereses de las mayorías y al mejoramiento de sus vidas.
Así como somos optimistas respecto a que la humanidad, luchando, puede cambiar (como lo ha hecho en el pasado) el actual sistema de clases, también podrá haber un día una minería racionalmente puesta al servicio de la gente y con el menor impacto posible sobre la naturaleza.
Luego surgen otros problemas concretos que requieren respuestas: ¿Qué hacemos con Petaquilla que ya funciona?
En unas reflexiones recientes, el compañero Edgardo Garrido, ecólogo marxista y compañero de luchas, decía, hablando de la mina de Petaquilla que: ‘Técnicamente hablando, lo moralmente aceptable es: EXPROPIAR Petaquilla, PROHIBIR la explotación de Cerro Colorado y transferir nutrientes del suelo y la selva removida de unas zonas mineras a la comarca Ngabe Buglé’ (cuyos suelos están altamente erosionados).
Garrido culmina su reflexión lanzándonos un problema: ‘Si no hacemos la revolución socialista hoy, la explotación minera seguirá siendo hecha por empresas privadas’.
Secretario General del Partido Alternativa Popular (PAP)
Panamá, marzo de 2011.

jueves, 17 de febrero de 2011

PANAMA: Caos en todo el país por protestas contra minería

REDACCIÓN POLÍTICA
La furia enardecida de una población que pretende proteger sus recursos pide la derogación del Código Minero
Caos en todo el país por protestas contra minería
Ngöbes armados con palos y machetes en señal de que no quieren más diálogos con las autoridades, sino la derogación total de la ley 8 que reformó el Código Minero. Foto: Raúl López | La Estrella
2011-02-16 PANAMÁ. El llamado a protesta que hicieron los indígenas ngöbes y grupos que se oponen a la Ley 8 que reformó el Código Minero ocasionó cierres de calles en diferentes puntos del país, desde Chiriquí hasta Chepo.

Las protestas dejaron como saldo heridas de consideración en el cuerpo del viceministro de Trabajo, Luis Ernesto Carles, quien buscaba entablar un diálogo con los indígenas en San Félix que pedían la presencia del ministro de Comercio, Roberto Henríquez.

Carles fue atacado y retenido durante 20 minutos por los indígenas cuando intentó salir del lugar. Le tiraron agua, lo arañaron, le halaban las orejas, le gritaban que lo iban a amarrar y a ponerlo en el cepo (tabla de castigo utilizada por los ngöbes) y le exigían que llevara al presidente Ricardo Martinelli el mensaje de que derogue la Ley 8 porque, de lo contrario, las protestas se agudizarán.

La acción de los indígenas contra Carles fue porque consideraban que no debían hablar con él, pues la ley ya fue aprobada.

El viceministro y también candidato a defensor del Pueblo tuvo que ser trasladado en helicóptero al hospital regional Rafael Hernández, en la ciudad de David.

En tanto, la Policía Nacional (PN) no intervino durante las protestas. Autoridades de la PN informaron que por orden del ministro de Comercio, Roberto Henríquez, no habría intervención policial en las concentraciones.

Las protestas en San Félix obligaron a los comerciantes a cerrar sus negocios durante todo el día y a cercarlos por protección. La Cámara de Comercio chiricana sostuvo que las pérdidas económicas ‘fueron grandes’. Su presidente, Manuel Reyes, no se atrevió a cuantificarlas. Las principales afectaciones económicas en la provincia se dieron por el bloqueo del tráfico vehicular desde y hacia David.

MÁS PROTESTAS

Aunque la concentración en San Félix fue la más numerosa de la jornada, no fue la única, pues también hubo manifestaciones en Tolé, Boca del Monte, Barú, David y Viguí. En este último lugar, unas mil personas bloquearon la vía Interamericana, gritaron consignas y quemaron banderas de los partidos Cambio Democrático y Unión Patriótica.

Entre tanto, en Ojo de Agua, en Veraguas, 500 ngöbes también trancaron la Interamericana por dos horas y media y, en rechazo a las reformas, bailaron su tradicional danza ‘La Chichería’.

En el puente sobre el río Cobre, en Soná, los campesinos defensores de esa cuenca impidieron el tráfico vehicular en la carretera transnacional, lo que afectó al transporte de carga y a turistas que viajaban a Centroamérica. Lo mismo ocurrió en Santiago, donde un pequeño grupo de docentes cerró la vía.

En la capital, 170 ngöbes residentes en Las Garzas de Pacora obstaculizaron la vía Interamericana sobre el puente Pacora, desde el mediodía.

Incluso, al caer la tarde, organizaciones civiles, estudiantiles y ecologistas cerraron la vía España durante dos horas.

ACUSAN A LOS NGÖBES

Mientras desarrollaban sus manifestaciones, el secretario de Comunicación del Partido Panameñista, Luis Camacho, acusó a los indígenas de tener trasfondos políticos y económicos en sus protestas.

A eso, el cacique general ngöbe, Rogelio Moreno, replicó que sus acciones, las cuales —reveló— cuestan casi 6 mil dólares, entre alimentación y transporte, son financiadas con recursos internos y no de bandos políticos o foráneos.

Los ngöbes anunciaron que darán un plazo de ocho días al gobierno para que derogue la Ley 8; de lo contrario, advierten, volverán a las calles.

(Con información de Nicanor Alvarado Dixon, Raúl López y Eyra Rodríguez). 

Panamá: Martinelli trata de confundir a los indígenas con un comunicado tramposo

Martes 15 de febrero marchas en Panamá, San Félix y otras ciudades contra la minería a cielo abierto.

     
 Así aparecía en la página web de la Presidencia. Luego le agregaron: "Salvo que lo pidan las autoridades comarcales"
Ante el anuncio del inicio de una nueva jornada de resistencia contra las reformas al Código Minero, el Gobierno de Ricardo Martinelli hizo circular el siguiente comunicado:
" El Gobierno Nacional hace de conocimiento público, y en especial, a los habitantes de la comarca Ngöbe Buglé –atendiendo la preocupación evidenciada por sus dirigentes- de nuestro firme y categórico compromiso de no iniciar, promover ni aprobar durante la totalidad de nuestra gestión de gobierno, la explotación de Cerro Colorado ni ningún otro yacimiento en las comarcas indígenas".
20 minutos después hizo circular el mismo comunicado pero le agregaba la siguiente línea: "Salvo que lo pidan las autoridades comarcales".
Y así se decifraba todo.  El Gobierno de Martinelli aprobó el año pasado el Decrero Ejecutivo 537.
Con este Decreto el Gobierno central tiene injerencia directa en las decisiones que tomen las autoridades indígenas de la comarca Ngäbe Buglé.
Lo anterior es el resultado de las modificaciones realizadas por el presidente, Ricardo Martinelli, y el ministro de Gobierno y Justicia, José Raúl Mulino, a la Carta Orgánica de la comarca creada por el Decreto Ejecutivo No. 194 del 25 de agosto de 1999.
La modificación se produjo el  2 de junio de 2010, mediante el Decreto Ejecutivo 537 publicado en Gaceta Oficial el 4 de junio de 2010.
La modificación establece que los llamados “encuentros interregionales de las autoridades gubernamentales” serán parte del congreso general; mientras que los “encuentros locales de autoridades gubernamentales” serán parte del congreso local de la comarca.
El concepto de “autoridades gubernamentales” tiene preocupados a los indígenas, ya que en el decreto original los dos organismos citados solo eran conformados por autoridades comarcales.
En base a este Decreto se celebraron elecciones espurias que eligierion delegados que a su vez designarán a las autoridades en mención en un futuro Congreso organizado por el Gobierno.
De seguro serán esas autoridades progubernamentales las que pedirán la explotación de Cerro Colorado y otros yacimientos.
La participación en esos comicios no llegó ni al 10%.  Para esta farsa se prestaron los magistrados del Tribunal Electoral.
El pueblo no reconoce estos delegados y se prepara para celebrar su propio Congreso en el mes de marzo posiblemente, en base a sus costumbres y tradiciones.
Desde hoy domingo 13 de febrero miles de indígenas se movilizan desde sus comunidades a los puntos de concentración para las protestas de este martes 15 de febrero.
El sábado 12 de febrero en el Congreso Extraordinario de FRENADESO "Al Iromi Smith" se anunciaron la Concentración en el Cruce de San Félix y marchas y piqueteos en la ciudad de Panamá y otras ciudades.
Un dirigente indígena, recordando las palabras de Martinelli en campaña "Si no cumplo que me guinden del palo más alto",  dijo que en la Comarca le espera ese palo.
Esta noticia fue publicada cuando el presidente de Panamá visitó Corea del Sur hace casi un año
Martinelli dispuesto a cambiar legislación minera
PANAMÁ, (ACAN-EFE). –El presidente Ricardo Martinelli aseguró hoy que está dispuesto a hacer cambios en la ley de minería para facilitar inversiones de Corea, Estados Unidos y Canadá en Panamá, donde, dijo, existen “grandes oportunidades” para el desarrollo minero en los yacimientos de cobre que tiene el país.
“Nos decía el presidente de Corea del Sur [Lee Myung-Bak] que cambiemos la ley. Con mucho gusto, la cambiamos, quiero que el Gobierno coreano, con inversionistas canadienses, estadounidenses y de la bolsa de valores inviertan” en una empresa minera aquí, señaló Martinelli durante su intervención en un foro de empresarios.
Martinelli subrayó que “en Panamá hay una gran oportunidad en minería”, al asegurar que la mina de Cerro Colorado, en la provincia de Chiriquí, “tiene reservas probadas más grandes que las de la mina del Teniente en Chile”.
“Quién sabe si estamos sentados sobre los más mayores yacimientos de cobre después de los de Chile”, dijo.
El gobernante añadió que el país no se puede quedar postrado y perder esta “gran oportunidad” de inversiones que se puedan presentar en este sector.
“En Panamá hay un futuro brillante en minería, y donde hay cobre, hay oro y hay plata”, recalcó Martinelli, quien puso como ejemplo una mina que abrirá en Panamá 2013 con una inversión de 4 mil millones de dólares.
http://www.frenadesonoticias.org

http://www.kaosenlared.net/noticia/154914/panama-martinelli-trata-confundir-indigenas-comunicado-tramposo

domingo, 13 de febrero de 2011

MINERIA “SALVAJE”….LA MADRE DE TODOS LOS “EXPOLIOS”

Feb 13th, 2011 
Expolio se define como “despojar con violencia o con injusticia”, sus sinónimos…………….desposeer, quitar, desvalijar, pillar, saquear……
La minería responsable debe fundamentarse en siete pilares básicos. Desarrollo sostenible, equidad, toma de decisiones participativa responsabilidad, transparencia, previsión y eficiencia.
Desarrollo sostenible tiene que satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la habilidad de futuras generaciones de satisfacer las suyas propias.
En equidad, tanto los beneficios como riesgos deben distribuirse de manera “justa”. Las decisiones deben consensuarse de una manera libre e informada. Las comunidades tienen el derecho de decidir de manera independiente si aceptan o no, la práctica minera en sus territorios, también de conocer, si existen otras alternativas menos lucrativas pero más rentables, en términos de conservación y generación de empleo, como la silvicultura o el turismo.
Responsabilidad y transparencia implica que, las compañías deberían apoyar el monitoreo y supervisión independiente de los proyectos, la divulgación sobre los impactos de sus operaciones en un lenguaje sencillo, para que toda la comunidad pueda entenderlos.
Previsión, donde haya amenazas de daño serio o irreversible, el gobierno debe decidirse en contra de la promoción del desarrollo minero. Son las llamadas “zonas intangibles”. Aquellas que por su diversidad biológica, fragilidad de los ecosistemas o riqueza acuífera deben preservarse.
No se pueden descuidar los problemas comunitarios de fondo, como la pobreza por la inflación de precios, desnutrición, baja escolaridad, alcoholismo, violencia doméstica y abuso infantil. El contaminador debe pagar por la limpieza y remediación ambiental.
Eficiencia, significa optimización del uso de recursos naturales y la reducción de los desechos en el uso de la energía y el agua.
Ahora…. ¿Es nuestra minería realmente limpia y responsable ?………………….
Primero, minería limpia NO EXISTE. Siempre habrá contaminación. Al eliminar el manto vegetal, contaminar el aire con el polvo de las voladuras y el desplazamiento de camiones, contaminación acústica con las explosiones y afectación de las fuentes de agua.
Minería responsable es factible pero………….. ¿Se aplica en Panamá?
No hay un plan maestro de desarrollo sostenible para las áreas, que implique un objetivo de “Pobreza extrema cero “en 20 años. Para eso, según el BID, se necesitarían 500 Millones por año que, podrían obtenerse si la distribución de las acciones fuera en equidad y se les diera a los originarios al menos un 20 % del capital. Tampoco se han definido las “zonas intangibles” dentro de las concesiones, una de las cuales aspira a tener 842 kilómetros cuadrados, el equivalente a más de cuatro veces el tamaño total de la ciudad de Panamá. El estudio ambiental es desconocido por los no técnicos y no existen estudios de impacto de género, social o de conflicto.
Tampoco hay equidad en cómo se distribuirá la riqueza. El contrato dado a Petaquilla, es propio de una “Banana Republic”. Tiene dos prórrogas de 20 años, por lo que puede durar 60 años. Cuando terminen, pueden llevarse libremente todas las instalaciones, mejoras o anexos que hayan hecho. Están exonerados del impuesto de importación, del impuesto sobre la renta por remesas, asesoramiento profesional o administrativo fuera del territorio.
Podrán deducirse como “gasto de operación”, los cánones superficiales, Regalías, impuestos, y el cargo por depreciación. Los gastos por servicios y abastos, así como los demás gastos que se realicen en relación con las investigaciones geológicas preliminares y todas las exploraciones mineras con o sin éxito.
Los gastos en relación con la educación y adiestramiento de ciudadanos panameños incluidos las escuelas y materiales docentes.
Los pagos a los municipios no acreditados en el impuesto sobre la renta, se pueden deducir como “gastos generales”, también cualquier pago de impuestos municipales por encima de los 100 000 dólares, es deducible como un “crédito fiscal”.
El “crédito fiscal”, además permite deducir el 100 por ciento de la inversión directa y en infraestructura, incluyendo las carreteras, plantas de energía eléctrica, puertos, potabilizadoras, viviendas, alojamientos para los trabajadores, hospitales, estaciones de primeros auxilios, estructuras para uso social y recreacional de la comunidad, calles, aceras y ornamentación.
En resumen, la inmensa mayoría de los miles de millones que se dice, invertirán en los proyectos, será pagado al final por todos los Panameños. Una especie de “Desarrollo deducible”, cuya decisión no será potestad de la comunidad, sino que, dependerá de los criterios de la empresa. Tampoco, al menos en los primeros años, contribuirá a fortalecer el presupuesto ya que prácticamente no recibiremos dinero útil hasta que se “recupere” la inversión.
Ante tan “tiranosáurica” concesión, lo lógico hubiera sido una moratoria para iniciar un dialogo cuadripartita (gobierno, comunidad, empresas, sociedad civil), que permitirá una revisión completa y no una modificación de la ley minera, bajo los criterios de una minería verdaderamente responsable.
Es fundamental contar con un plan de desarrollo integral y estratégico, que evite las llamadas economías de “auge y caída “, donde la comunidad depende de una sola actividad (minería), descuidándose la agricultura y los métodos tradicionales de subsistencia. Así como la formación de empresas mixtas, Estado-comunidad-empresarios, que permitirá un desarrollo integral y justo para la nación entera.
Dr. Alessandro Ganci
Concienciaciudadana09@gmail.com